sábado, 30 de agosto de 2014

La Inauguración del Monumento a Francisco Bolognesi

Crnel. Francisco Bolognesi 1905 - 1954

El 6 de noviembre de 1905 se inauguró en Lima el monumento en homenaje al  máximo héroe de Arica, el coronel Francisco Bolognesi, durante una  fiesta patriótica que congregó a no menos de 50 mil personas. Para tal acontecimiento, invitado especialmente por el gobierno peruano, arribó desde Buenos Aires uno de los pocos sobrevivientes de esa histórica batalla, el General Roque Sáenz Peña Lahitte. El ilustre argentino, quien luego de una brillante trayectoria como abogado, militar y diplomático llegaría a ser Presidente de su país, había luchado en la guerra con Chile con el grado de comandante de las tropas peruanas. El 7 de junio de 1880, como primer jefe del batallón Iquique N° 33 peleó al lado del coronel y sus hombres "hasta quemar el último cartucho". Herido en el brazo durante el asalto chileno, fue tomado prisionero y mantenido cautivo hasta que pudo regresar a su tierra natal. Más de 20 años después, la Plaza Bolognesi comenzó a gestarse con la colocación de su primera piedra, el 29 de julio de 1902. Sin embargo, el monumento -obra del escultor español Agustín Querol, quien ganó el concurso internacional convocado por el Concejo Provincial de Lima en noviembre de 1899-, tardó más de dos años en ser concluido y recién a comienzos de 1905 empezó a llegar por barco, en bloques que fueron ensamblados luego bajo la dirección del obrero peruano Enrique Dias. Aunque la inauguración habia sido programada inicialmente para el día 4, fecha en que se conmemoraba el 87 aniversario del natalicio de Bolognesi, diversas circunstancias obligaron a su postergación, lo que prolongó y exalto aún más los ánimos patrióticos. El Jirón de la Unión, la más importante calle de la época, lucía un aspecto de fiesta y la afluencia de gente en las principales avenidas de la ciudad era extraordinaria. En ese ambiente de efervescencia nacional llegó el General Roque Saénz Peña.


Antes del acto inaugural, y ante los comandantes y unidades alineados en la flamante plaza, al ilustre visitante se le confirió el grado de General del Ejército del Perú para que las tropas, bajo sus órdenes, solemnizaran el tributo al perennizado héroe. La ceremonia, encabezada por el presidente de la República, don José Pardo, llego a su punto máximo cuando se descorrió el velo que cubría la figura del glorioso combatiente. "Señores: la Nación ha cumplido un nobilísimo deber al perpetuar en el granito y el bronce el monumento de admiración y de gratitud que todos los peruanos tenemos erigido en nuestro pecho a ese puñado de valientes que, comandados por el heroico coronel Bolognesi, salvaron en el Morro de Arica, con su generoso sacrificio, el honor nacional", exclamó a los presentes. El General Roque Saénz Peña, por su parte, dirigió al héroe un emotivo discurso. "Coronel Bolognesi: uno de tus capitanes vuelve, de nuevo, a sus cuarteles, desde la lejana tierra atlántica... Regreso con distancia de un cuarto de siglo, pero vuelvo sin olvidos y sin retardos, porque llego en la hora justa de tu apoteosis".

La primera juramentación de fidelidad a la bandera, que se renueva anualmente hasta la actualidad, se efectuó minutos después por los conscriptos de 1904 formados ante el monumento. Al término del solemne acto, el Presidente llamó a los sobrevivientes de la epopeya de Arica, entre oficiales y subalternos, para colocarles medallas concedidas por el Congreso como símbolos de reconocimiento y gratitud de la Nación.

Fuente:

El Siglo XX de El Comercio. 1900-1919. Plaza & Janes Editores S.A. Edición de Perú, 2000.


miércoles, 11 de junio de 2014

Parapsicología y Política


Gobernó el Perú hasta Diciembre de 1939 el Gral. Óscar R. Benavides. Había sido elegido por el Congreso tras la muerte de Sánchez cerro y logró mantenerse en el poder anulando las elecciones de 1936.El 19 de Febrero de 1939, su ministro de Gobierno y hombre de confianza, el Gral. Antonio Rodríguez, hizo algo inesperado que la historia escrita nunca supo explicar: Depuso a Benavides y tomó por la fuerza el Palacio.

Ocurrió que meses antes, Atala y Cenzano, participantes en la rebelión en Huancavelica de 1934 y, por lo tanto, clandestinos, se encontraron fortuitamente en Lima. Atala se enteró con asombre de que Cenzano, bajo otro nombre, se ganaba la vida como vidente y que entre sus clientes habituales se encontraba el ministro de Gobierno. Buscaron contactos, pidieron instrucciones y poco tiempo después, Rodríguez “escuchaba” en la mesa adivinatoria la voz de Don José de San Martín que le ordenaba deponer a Benavides y convocar elecciones libres. Rodríguez cumplió las órdenes de San Martín, pero lamentablemente este no le había avisado desde el más allá que al revisar la tropa en Palacio, un pelotón de la guardia presidencial lo ametrallaría desde la azotea. En el otro lado de Lima, Atala, Cenzano y veinte hombres armados, listos para marchar a la casa de Gobierno, tuvieron que mantenerse en la clandestinidad hasta 1945. Algunos pensaron que Benavides se había salvado por haber cancelado la búsqueda del tesoro de Catalina Huanca que, según los supersticiosos, había causado la muerte de Sánchez Cerro.

“Juega el Sr. Presidente”

Son estos algunos casos de “adivinación” en la política. Huáscar agonizante vio un cometa y el anuncio de seres barbudos que traerían el caos. Años después, en Cajamarca, Atahualpa prisionero se abalanzó sobre uno de los señores indígenas y lo hizo amarrar. Era el sumo sacerdote de Pachacámac que había vaticinado una fácil victoria sobre los extranjeros, lo que explicaría la ensoberbecida confianza con la que el inca les permitió llegar. Hay, en la vida republicana, casos similares, especialmente en los gobiernos de facto, pues tales creencias parecen ajenas a quienes tiene la legitimidad y la certidumbre de una fecha para el final de su mandato. Durante su estancia como jóven oficial en el Cusco, Sánchez Cerro frecuentaba las lecturas de coca y sus augurios, al jugar el rocambor en el Club Cusco, anticipaba a los socios asombrados: “Juega el Sr. Presidente”.

Y al cerrar el siglo, era un secreto a voces la presencia del ex-Presidente Fujimori en las Huaringas, lagunas que se dicen milagrosas y en cuyas riberas operan los videntes, así como la presencia en Palacio de una cartomante; y después de él, misas negras y pagos a la tierra. No somos un caso aislado. En otros países ha ocurrido, incluso con más fuerza. “El Brujo” López Rega determinaba las decisiones de Perón, entonces acompañado por el cuerpo de Eva, al punto que, convencido él mismo, al morir su líder intentó resucitarlo. Y es que el poder, de antiguo, fue entendido como un portal de conexión con fuerzas extraterrenas y nada raro tenía que estas anunciaran el destino por medio de signos, como el águila de Alejandro Magno.

Julio César ignoró la advertencia del ciego: “Cuídate de los idus de Marzo” y también el sueño de su esposa Calpurnia y en ese día señalado, fue asesinado.

Compilado

Lima, ciudad de la lengua



Lima no es sólo una sino muchas Limas, casi tantas como habitantes. Porque si tenemos algo como ciudad de los Reyes es la variedad. Por algo no se dice que la capital es un crisol de culturas. Y cada barrio es un mundo: Con sus costumbres, su música, sus bailes, sus comidas y como no, su propio lenguaje. Todos hablamos el mismo idioma, pero no todos hablamos del mismo modo. En Lima vive gente de todos los rincones del Perú. Y una de las características de nuestra ciudad es su riqueza de jergas.

Solo un limeño queda con sus patas a tomar unas chelas bien helenas.O se queda en su cuarto jateando cuando un plan no le sale bacán. Solo un limeño dice Simón cuando está de acuerdo con algo o naranjas cuando no. Y solo un limeño va al ñoba cuando ha consumido muchas chilindrinas y expresa un rotundo yala si está enterado del último chisme que le cuenta su broder. El limeño buena gente es chévere, mientras que el loquito es coca-cola. Y cuando están agujas, todos cachuelean para tener ingresos extras.

De este modo el limeño se diferencian de otros hispano parlantes, pero no de otros peruanos, con los que comparte esta suerte de código secreto que los une de un modo muy especial. Si, el limeño habla español. Y lo habla bien. Pero también habla SU español. Su jerga. Esa que sólo se entiende entre amigos. Esa que sólo se entiende en el barrio. Esa que crea identidad dentro y fuera de nuestras fronteras. Dos limeños que no se conocen podrían encontrase en Colombia y conversar sin que nadie los entendiera, aunque los colombianos también hablen español. El idioma español es rico en vocablos y jergas. Y en estas últimas, Lima tiene mucho que ofrecer.

Además del español de los diccionarios, el limeño tiene su particular forma de hablar y juega con las palabras. La jerga, como el idioma general, sigue sus propias reglas lingüísticas. Y la jerga capitalina, como el limeño mismo, tiene mucha originalidad y buen humor.

¿Quién dijo que el español era una lengua rígida? A fin de cuentas, lo hablan hoy más de 500 millones de personas, el 90% de ellas en América.  De hecho, la Real Academia de la Lengua ya elaboró un Diccionario de Americanismos en el año 2010. 

EDLN

Martín Chambi


En un pueblo pequeño de Coasa, en las alturas de Puno, nació en 1891 Martín Chambi, quien se convertiría con el tiempo en el mejor fotógrafo que Cusco que haya tenido en su historia. Desde su niñez, sintió fascinación por las imágenes. Guardaba con devoción, entre sus útiles escolares, como su tesoro más preciado, las fotografías impresas en las pocas revistas y periódicos que llegaban a su pueblo.

Poco después una compañía minera inglesa se instaló en Coasa y el joven Martin descubre a uno de los trabajadores haciendo fotografías con una gran cámara. A partir de entonces lo sigue a todos lados, lo ayuda y comienza a comprender el arte de congelar imágenes. Terminado el colegio, su padre lo lleva hacia Arequipa para visitar al fotógrafo más famoso de la región, Max de Vargas, de quien Chambi no demoró en ser su mejor discípulo y un buen amigo.

En 1924 se instala en la ciudad de Cusco, donde inaugura su tienda en la calle Marqués 230 y comienza a trabajar con la cámara fotográfica que su maestro le había legado. En el tercer piso, allí donde la luz entraba generosa, construye su estudio, en el que quedaron plasmados los retratos aterciopelados de los personajes de la sociedad cusqueña de 1900. Chambi fotografió Cusco desde todos lo ángulos: Sus fiestas, sus mamachas, sus piedras incaicas y sus construcciones coloniales; además fue quien tomó la primera foto de la ciudadela de Macchu Picchu.

En 1977, el fotógrafo norteamericano Edward Ranney –antiguo amigo de Chambi- invitó a la Fundación Earth Watch de Massachusetts a la Casa de Chambi. El equipo de especialistas se dedicó durante custro meses a limpiar y catalogar cerca de 30,000 placas fotográficas que el artista ya había clasificado con su puño y letra.

Chambi devela hoy nuestro pasado al mundo con tres libros publicados y 84 exposiciones fotográficas, 17 de éstas realizadas por el autor en vida. Este maestro de la fotografía, es considerado en el mundo como uno de los mejores de su época, quien a fuerza de tesón y talento, proyectó universalmente a los hombres y mujeres de su tierra.

Compilado



La Patria



Queriendo yo un día saber que es la patria

me dijo un anciano que mucho la amaba
.
La patria se siente no tiene palabras
que claro la expliquen las lenguas humanas
.
Allí, donde todas las cosas nos hablan
con voz que hasta el fondo penetra del alma
.
Allí, donde empieza la breve jornada
que al hombre en el mundo los cielos señalan
.
Allí, donde el canto materno arrullaba
la cuna que el ángel veló de la guarda
.
Allí, donde en tierra bendita y sagrada
de abuelos y padres los restos descansan:
Allí, donde  eleva su techo la casa de nuestros mayores...
¡ Allí está la patria !
.
El valle profundo la enhiesta montaña
que vieron alegre correr nuestra infancia
las viejas ruinas de tumbas y de aras
que mantos hoy visten de hiedras y zarzas
el árbol que frutos y sombra nos daba
al son armonioso del ave y del aura;
recuerdos, amores, tristeza, esperanzas
que fuentes han sido de gozos y lágrimas;
la imagen del tiempo, la roca y la playa
que ni años ni ausencia del ánimo arrancan
la voz conocida la joven que pasa
la flor que has regado y el campo que labras;
ya en dulce concierto, ya en notas aisladas
oirás que te dicen: ¡ Aquí está la patria !

Imperial

lunes, 26 de mayo de 2014

Jorge Chávez Dartnell

Es el máximo héroe de la aviación civil peruana y nuestro Aeropuerto lleva su nombre: Aeropuerto Internacional Jorge Chávez ubicado en el Callao. Nació en París, el 13 de Enero de 1887, fue hijo de padres peruanos que migraron a Francia tras la Guerra del Pacífico. Durante su juventud, transcurrida en Europa, se inclinó por el deporte y las actividades dinámicas: tales como las carreras de autos y destacó además en fútbol y en atletismo, llegando a ser campeón de 400 metros planos y de 1.200 metros en carreras de fondo. Su mayor pasión, sin embargo, fue la aviación. 

Chávez estudió en la escuela de aviación establecida por Henry y Maurice Farman, quienes habían construido varios modelos de aviones, obteniendo la licencia de piloto de aviación nº 32 y realizando su primer vuelo en Reims el 28 de Febrero de 1910, logrando mantenerse en el aire durante 1 hora y 42 minutos. Participa en varios concursos de altura, en el de Biarritz se clasifica segundo y en el de Roun se adjudica el primer lugar. En julio de 1910 termina su contrato con Farman y entra en tratos con Bleriot. El 3 de agosto de ese año, participa en el "Circuito Inglés" en Blackpool, donde se consagra vencedor del récord de altura elevándose a 1,755 mts. en un biplano Farman. Después del récord de Drexela de 2,052 mts. se piensa que el paso de los Alpes se podía intentar, el 18 de agosto, Chávez se inscribe en el raid Briga-Milan, la travesía de los Alpes. En noviembre de 1910 participó, finalmente, en una prueba que consistía en un vuelo de Suiza a Italia con el paso de los Alpes por el cuello de Simplón. Hubo tres concursantes, uno de los cuales –de nacionalidad italiana- fue eliminado por no presentarse a tiempo; el otro, un norteamericano, debió retirarse tras dos intentos fallidos. 

El único que quedó fue Jorge Chávez, quien con su monoplano Bleriot partió en 23 de setiembre de Briga (Suiza), cruzó los Alpes por el Paso de Simplón y llegó al valle de Domodossola (Italia): ¡Había logrado la hazaña! Sin embargo, a punto de aterrizar, a 20 metros de altura, las alas del Bleriot se desprendieron parcialmente y el aparato se precipitó al suelo por la parte delantera.

Durante 3 días agonizó en el hospital de San Biaggio, donde muere el 27 de Setiembre de 1910. Sus últimas palabras fueron: "Arriba siempre arriba".

El Dominical, del diario El Comercio.

sábado, 3 de mayo de 2014

Hoy - Gloria Steffan


Hoy


-
Canción de Gloria Steffan
Letra: Gianmarco Zignano


Costa Verde, Lima.

Laguna de Pacucha, Andahuaylas, Apurímac.





Río Ucayali, el Oriente peruano.

jueves, 1 de mayo de 2014

Viva el Perú


Macchu Picchu

La Pachamama emocionada ante la pregunta indiscreta de los apus acerca de si eran ellas tan bellas como las de otros lugares, hizo que ella se levante orgullosa y mirándoles fijamente a los ojos, ella les respondió:

"De la nada fuimos y ahora existimos gracias a la mano de Wiracocha. Quiso hacernos distintos para adornar un pedazo de tierra enclavada en los Andes. Pero dicen los antiguos que un soplo misterioso nos dio la vida con un distinto ropaje pero con igual hermosura para mostrar al mundo al niño vestido con magnífica riqueza. Después vinieron los hombres, aquellos forjadores de lo imposible ¡Cómo nos contempla Macchu Picchu! ¡Cómo resplandeció el oro de nuestras entrañas! Ellos usaron el conocimiento, la habilidad y la sabiduría, derramaron su sangre y forjaron un Imperio tan inmenso, poderoso, conquistador y guerrero. Unificaron así, casi toda América del Sur, se cubrieron como los más grandes de los siglos. Pero vinieron los de afuera y gran sufrimiento tuvieron sus hijos, acabó la gloria del Tahuantinsuyo pero quedó incólume su espíritu indomable, nada pudieron contra ellos porque siglos más tarde se consumó la Independencia y en Ayacucho se selló la final victoria. Vano sería después no hablar del heroísmo, del amor a la patria y la sangre otra vez derramada por sus soldados y el pueblo entero de todas las sangres cuando las fuerzas superiores del invasor osaron quitar la tierra que los vio nacer. Tremendo valor demostrado para todas las generaciones, una eterna lección de gratitud y un legado a las madres y a sus hijos por el sacrificio en la hora de la prueba. Por eso su bandera, roja por la herida en mil batallas, por la grandeza de su espíritu y blanca por la paz q conlleva el nuevo rumbo y la grandeza de un país que nunca ha muerto.Y así es el Perú, con la cordillera, el mar, el río, la selva recóndita con sus secretos, con su gente cariñosa y su gastronomía que ya traspone fronteras, esta es nuestra tierra. No lo hacen algunos, la hacemos todos si nos unimos para vencer la adversidad".

Entonces los Apus se quedaron mudos y avergonzados, no pretendieron hacer pregunta alguna. Y la Pachamama calló, no pudo evitar que sus lágrimas rodaran por sus rojas mejillas y así brillaron sus ojos más que de costumbre. Nuevamente los apus Los sonrojados desaparecieron pronto entre la lluvia y el granizo. Cuando llegó el silbido del viento y el estruendo del rayo, un cóndor orgulloso voló mucho más alto para perderse entre los nubarrones y los abismos insondables, arreciando luego un vendaval...

Roque Puell López Lavalle
 

El Nombre del Perú



1. El nombre Perú fue desconocido para los Incas. Fue impuesto por los conquistadores españoles y rechazado por los indios del Perú, que negaban a usarlo, según el testimonio de Valera, Acosta y Garcilaso.

2. No fue nombre de la lengua quechua, ni tampoco de la antillana o caribe, sino corrupción del nombre del cacique de una tribu panameña, vecina del golfo de San Miguel, llamado Birú, al que los soldados y aventureros de Panamá dieron en llamar Perú.

3. El primero en tener noticias del cacique Birú, vecino y rival del cacique Chochama, situado en el golfo de San Miguel, fue Pascual de Andagoya, en la visita que hizo en 1522 a ese cacique, reducido por Gaspar de Morales en 1515. En la comarca del cacique Birú había un río que Andagoya remontó y que podría llamarse el río Birú, aunque se nota en la relación de Andagoya, escrita en 1541, cierta tendencia a la inflación de su hallazgo, para relacionarlo con el descubrimiento posterior del Perú. Pizarro llegó en 1526 a Chochama, de regreso del primer viaje y se ocupó de pacificar al cacique de Birú.

4. Los cronistas Oviedo y Gomara, y más tarde Garcilaso y Morúa, sostuvieron la existencia de un río Perú y hasta dieron su posición exacta a dos grados norte de la equinoccial, inmediatamente al norte del río San Juan, lo que dado el error de dos o más grados que arrastra la descripción de Oviedo, daría la longitud de cuatro grados norte, que correspondería al río Hijuu o Ijúa en la costa colombiana del Chocó. Cieza de León negó categóricamente la existencia de tal río, afirmando que "no lo hay que tenga tal nombre". Solitariamente, en el siglo XVIII, el cosmógrafo del Perú, don Cosme Bueno, se echó a sostener que el río que dio origen al nombre peruano fue el río Virú, situado al sur de Trujillo. Los datos cartográficos de la época de la conquista, los mapas de Ruiz y Penate y de Diego Rivera, no consignan río alguno con el nombre de Birú o Perú.

5. Algunos cronistas, alejados del tiempo y del lugar de los hechos, afirmaron más tarde que el cacique vecino de Chochama se llama Periquete o Peruquete, pero los testimonios fidedignos e irrebatibles del licenciado Espinosa, de Andagoya y de Oviedo, cronistas que vivieron en Panamá, revelan que el cacique Peruquete, que fue adjudicado a Hernando de Luque en el repartimiento de 1522, quedaba al poniente de Panamá, en la ruta de Nicaragua y cerca de la punta de Chame. Hasta hoy se conserva un lugar llamado Periquete en la misma región del istmo. Los primeros en confundir al cacique de Birú con el de Periquete fueron los cronistas Estete y Cieza.

6. Las interpretaciones filológicas que han pretendido darse del nombre del Perú, carecen de fundamento lógico e histórico. No puede ser derivado de la palabra quechua pírua, que significa orón o troje, o sea depósito de semillas, como propone el padre Blas Valera, ni del nombre del primer Inca Pirua Pacaric Manco, el portador de las semillas, como sostuvo Montesinos, porque el nombre del Perú se aplicó desde 1527, antes de hallarse pueblos de habla quechua e influencia incaica. Tampoco puede ser derivado del nombre de Piura, lugar que sólo fue alcanzado por los descubridores en 1528. Menos probabilidades tiene la proposición garcilasista, de ser una palabra de la lengua hablada por los indios de Panamá a Guayaquil, en la que la voz Pelu sería sinónimo de río, porque no existen ríos con ese nombre o desinencia en este litoral. Y carece, por último, de toda seriedad, la disparatada afirmación del clérigo Montesinos de que Pirú proviene del hebreo y bíblico Ophir.

7. No hay prueba documental alguna de que Vasco Núñez de Balboa tuviera noticias del Imperio Incaico ni conociera y usara el nombre del Perú. Balboa fue ejecutado en 1519 y la primera noticia del cacique Birú la recibió Andagoya en 1522. El nombre del Perú no aparece en ningún documento escrito hasta 1527, salvo que sea probada la autenticidad del contrato de 10 de marzo de 1526, lo que retrotraería un año dicha fecha.

8. La empresa de Pizarro, Almagro y Luque fue llamada por sus directores y los funcionarios reales de Panamá, "la armada del Levante". Durante los años 1524 a 1527, y aun posteriormente, sólo se habla oficialmente del descubrimiento de "la costa del Levante".

9. Frente a la vaguedad del nombre oficial, surge entre los vecinos de Panamá, los soldados desocupados y desertores de la empresa, el mote burlesco de "los del Perú", aplicado a los que iban llevados por el recogedor Almagro a morir en el marasmo del trópico, en manos del carnicero Pizarro.

10. En la residencia de Pedrarias hecha en 1527, se advierte la contraposición entre el criterio oficial que mantiene la designación del nombre de Levante, para las tierras nuevas del Mar del Sur, y el sentir popular que las ha bautizado con el nombre irreversible del Perú.

11. La capitulación de Toledo vaciló en llamar a la tierra de los Incas "la provincia de Tumbez" o "la provincia del Perú", y terminó inclinándose por esta última.

12. En 1534 surge la denominación cortesana y elegante de Nueva Castilla que perduró apenas en los documentos oficiales, y es vencida, al fin, por el nombre del Perú.

13. Por obra de Pizarro y de su resistencia a la corona y a las pretensiones de Almagro, el Perú de 200 leguas de la capitulación de Toledo se ensancha hasta comprender la Nueva Castilla y la Nueva Toledo, hasta Tucumán y Copiapó, y convertirse en el inmenso Virreinato del Perú.

El nombre del Perú no significa, pues, ni río, ni valle, ni orón o troje y mucho menos es derivación de Ophir. No es palabra quechua ni caribe, sino indohispana o mestiza. No tiene explicación en lengua castellana, ni tampoco en la antillana, ni en la lengua general de los Incas, como lo atestiguan Garcilaso y su propia fonética enfática, que lleva una entraña india invadida por la sonoridad castellana. Y, aunque no tenga traducción en los vocabularios de las lenguas indígenas ni en los léxicos españoles, tiene el más rico contenido histórico y espiritual. Es anuncio de leyenda y de riqueza, es fruto mestizo brotado de la tierra y de la aventura, y, geográficamente, significa tierras que demoran al sur. Es la síntesis de todas las leyendas de la riqueza austral. Por ello cantaría el poeta limeño de las Armas Antárticas, en su verso de clásica prestancia: "Este Perú antártico, famoso…"

Fuente: 

Porras Barrrenechea, Raúl. 1973. El nombre del Perú. Lima: P. L. Villanueva Editor.

La Escultura que "mató" a su Autor

Escultura de Baltasar Gavilán

En la sacristía del Convento de San Agustín, en el Cercado de Lima, permanece casi oculta la escultura más aterradora del Virreinato. Se trata del “Arquero de la Muerte” o "La Muerte Arquera", una efigie en madera policromada. Obra del artista Baltasar Gavilán, quien vivió en Lima en el siglo XVIII. Los padres agustinos conservan  la escultura bajo llave, en un salón que da ingreso a las catacumbas del Convento. Debido a que los agustinos no han perdido la tradición de enterrar a sus hermanos en lugares sagrados, ahí reposan todavía restos de algunos frailes. Si hubo un tiempo en que  “El arquero de la Muerte”, aterrorizaba a los limeños. Hasta poco después de 1824, cuenta el escritor don Ricardo Palma, (1833-1918) en sus Tradiciones Peruanas en 1872, que la estatua era sacada en procesión por los frailes y que consistía en más de veinte pasos las noches del Jueves Santo. Esta estatua, mide 1.95 cm. y está hecha con plasma, según el gusto escabroso del barroco hispano (heredado por el arte virreinal) y representa una de las parcas, personificaciones en la mitología romana. La esquelética imagen sostiene un arco y su rostro compone un cuadro único de crueldad y perversión. Cuenta la tradición según don Ricardo Palma que su escultor Baltasar Gavilán, era un hijo de un español y de una india. Cerca de 1734 a sus 26 años, se encontraba obsesionado con una hermosa y coqueta limeña llamada Mariquita Martínez. Ella nunca le correspondió pese a que Gavilán había desperdiciado casi su fortuna. Una noche, cuando muchacha caminaba por el puente que unía al Cercado con el barrio de San Lázaro, Gavilán saltó sobre ella y le cortó un mechón sobre su cabello. Para evitar ir a la cárcel, Gavilán se hizo monje en el Convento de San Francisco y empezó a esculpir estatuas en piedra y madera. Pese a su vida monástica, se dedicó a la bebida y “labró sus mejores efigies en completo estado de embriaguez”. Baltasar Gavilán enloqueció en su taller la noche que contempló finalizado “El arquero de la muerte”. Se dice también que murió impresionado al haberla terminado viéndola en ese estado. A Baltasar Gavilán se le atribuye también “La Dolorosa”, una estatua de la Virgen María que se halla en la Iglesia de San Francisco, un busto del Marqués Casa Concha y una estatua ecuestre del rey Felipe V,  que coronaba el arco que daba acceso al Puente de Piedra.Fuente: Internet, Ricardo Palma y el diario El Comercio (Febrero del 2014)

miércoles, 30 de abril de 2014

Reglas del Fulbito Callejero


1.- El "gordito" siempre es el arquero.
2.- El partido acaba cuando todos están cansados o se juega hasta los 20 goles.
3.- Aunque el partido vaya 20-0 el juego se decide en " quien mete gol gana".
4.- No hay árbitro.
5.- No hay fuera de lugar. (A veces)
6.- Si el dueño de la pelota se enoja, se jodieron todos, se acaba el partido.
7.- Los 2 mejores no pueden estar en el mismo equipo, ellos son los que escogen.
8.- El que bota la pelota lejos o pasando el techo de una casa, va por él o manda a otro.
9.- Cuando el gol es polémico todo se resuelve en "Gol o penal".
10.- Si eres el último en ser elegido, es una gran humillación.
11.- Se cobrará falta si el otro sale llorando o es una caída fuerte.
12.- Los que menos saben jugar se quedan de defensas.
13.-  Los partidos de larga duración son cuando llueve
14.- Si hay muchos carros estacionados y pasan seguidos, se cancela el partido.
15.- Si se apuesta una gaseosa o una cerveza es como jugar una gran final.
16.- Los arcos son de dos piedras, pero siempre habrá un equipo de arcos más chicos.
17.- Se detiene el partido cuando pasa un carro, una chica o una persona.
18.- Si el balón queda atrapado debajo de un carro o jardinera, se dice "chepa bola".
19.- Si hay penal, quitan al "gordito" y se pone al más bueno.
20.- El arquero es ambulante, nunca fijo.
21.- No hay cambio de cancha
22.- El equipo que tiene un jugador menos, tiene derecho al "arquero jugador".
23.- Si hay un número impar de jugadores, uno "entra al gol".
24.- No hay posición adelantada.
25.- Los dos mejores no pueden estar en el mismo equipo, ellos son los capitanes.

Compilado