El nombre del Perú no significa, pues, ni río, ni valle, ni orón o troje y mucho menos es derivación de Ophir. No es palabra quechua ni caribe, sino indohispana o mestiza. No tiene explicación en lengua castellana, ni tampoco en la antillana, ni en la lengua general de los Incas, como lo atestiguan Garcilaso y su propia fonética enfática, que lleva una entraña india invadida por la sonoridad castellana.
lunes, 28 de febrero de 2022
Los conquistadores de raza negra
lunes, 31 de enero de 2022
El monstruo de Armendáriz
Jorge Villanueva Torres, tristemente conocido como el Monstruo de Armendáriz, sentenciado a muerte por el homicidio de un niño de poco más de tres años. El 12 de diciembre de 1957, a las 5:30 de la mañana, Villanueva Torres enfrentó a un pelotón de fusilamiento en el recinto de la antigua Penitenciaría de Lima. Terminaba así un proceso judicial iniciado a mediados de 1954 y que bien pudiéramos calificar hoy de mediático. Lo más probable y perturbador de esta causa célebre es que Jorge Villanueva haya sido inocente.
La historia fatal de Jorge
Villanueva Torres empieza en los primeros días de setiembre de 1954 en las
cercanías de las playas de Lima. En la quebrada llamada de Armendáriz, un tajo
que aún hoy divide en dos los acantilados de Miraflores y Barranco, fue
hallado, hacia las laderas de Barranco, el cuerpo sin vida de un niño de unos
tres años y medio de edad. Practicado el levantamiento, el cadáver fue sometido
a necropsia (o autopsia, como se la llamaba entonces) en la Morgue Central de
Lima el día 8 de setiembre de 1954.
El occiso, al que
identificaremos con las iniciales J. H. Z., presentaba lesiones en la eminencia
frontal derecha, así como en la extremidad inferior del mismo lado. Otro dato
relevante fue el hallazgo de tierra en las fosas nasales. Los pulmones se
encontraban dilatados y mostraban una apariencia violácea. El estado de
conservación del cuerpo y las huellas de ataque post mortem por roedores
condujeron a estimar que la muerte había ocurrido en las 24 horas previas al
hallazgo. Las conclusiones del protocolo de necropsia fueron: «traumatismo en
la cabeza», «conmoción y contusión cerebral (sic), dejando inconsciente al
menor en cuestión» y muerte por «asfixia por sofocación».
La referida necropsia se
desarrolló sin intervención de autoridades. Por su parte, la Policía de
Investigaciones del Perú (PIP) hizo suyas las conclusiones del protocolo de
necropsia y no realizó indagaciones complementarias.
En vista de haberse hallado
el cuerpo de J. H. Z. en las laderas de la quebrada de Armendáriz, se apresó a
un sujeto identificado como Jorge Villanueva Torres, de raza negra, de unos 35
años de edad. Villanueva Torres, alias Negro torpedo, era un delincuente de
ínfima monta, «vago y conocido raterillo», un «hijo de nadie» (la expresión es
de Víctor Maúrtua V.) y posiblemente débil mental. El acusado malvivía en una
covachuela ubicada en la ladera norte. Anotemos que, en 1954, la quebrada era
ya una vía de acceso a las recién ganadas playas de Barranco. La atravesaba una
pista carrozable y una extensión de la línea del tranvía. Si bien en temporada
veraniega era un espacio muy concurrido, el resto del año la quebrada y sus
inmediaciones eran un territorio peligroso y desolado.
Como es histórico, solo dos
elementos bastaron para vincular a Villanueva con la muerte del niño: a) la
circunstancia objetiva de haberse hallado el cadáver a escasos metros de la
covachuela; y b) el testimonio incriminatorio de un turronero, de nombre
Uldarico Salazar. Se cuenta que durante los interrogatorios en la fase de
instrucción y en segunda instancia, Villanueva aceptó la responsabilidad y aun
describió «con lujo de detalles» (así se divulgó en la prensa de la época) cómo
atrajo al niño hacia la covacha, para luego golpearlo en la cabeza hasta
provocar el estado de inconsciencia y finalmente ultrajarlo por la vía
ano-rectal. En tanto no sean recuperables los actuados del proceso, estas
afirmaciones son especulativas.
La instrucción determinó la
responsabilidad de Villanueva Torres en el rapto y homicidio de J. H. Z.
Asimismo, fue hallado responsable de delito contra el honor sexual en la
persona de A. N. V. y de delito contra la libertad individual en agravio de D.
M. R. y J. A. La sentencia emitida el 8 de octubre de 1956 declaró a Villanueva
Torres culpable de rapto y delito contra la vida en agravio del niño J. H. Z. y
condenado a la pena de muerte, de acuerdo con el Decreto Ley Nº 10976 del 25 de
marzo de 1949.
De acuerdo a la Constitución
Política del Perú La pena de muerte sólo puede aplicarse por el delito de
traición a la patria en caso de guerra, y el de terrorismo, conforme a las
leyes y a los tratados de los que el Perú es parte obligada.
En el Perú, hoy por hoy, no
es posible sancionar los asesinatos o violaciones con pena de muerte, porque el
Estado ratificó en julio de 1978 un tratado internacional (este documento es la
llamada Convención Americana sobre Derechos Humanos también conocida como Pacto
de San José) que así se lo impide. ... Sin embargo, la Constitución de 1979
solo mantuvo la pena de muerte por “traición a la patria” y eliminó los demás.
La pena de muerte en el Perú fue utilizada hasta ese año.
La pena máxima en Perú por
un delito grave es la cadena perpetua, está dispuesta en su Código Penal en el
art. 29 en donde se dispone: "La pena privativa de libertad puede ser
temporal o de cadena perpetua. En el primer caso, tendrá una duración mínima de
dos días y una máxima de treinta y cinco años."
………………………………
Ruy
Miguel Jiménez Gil-Antiguas Fotos del Perú
viernes, 31 de diciembre de 2021
La II Guerra Mundial y el Perú
martes, 30 de noviembre de 2021
Caminos del inca
domingo, 31 de octubre de 2021
El día que Perú peleó para Argentina
miércoles, 29 de septiembre de 2021
¿Bolivianos?
¿Por qué el Perú no se siente un país "bolivariano" a pesar de haber sido Simón Bolívar quien le ganó realmente la guerra a los españoles y no San Martín?
Muchos venezolanos se sorprender al notar nuestro poco agradecimiento con su compatriota, y esto se debe a que desconocen los errores y excesos políticos de poder que cometió Bolívar durante su estancia en nuestro país. San Martín propuso un gobierno monárquico para los peruanos, lo que no fue aceptado por la mayoría ni del pueblo ni de la clase política reciente; Bolívar, por su lado, impuso una República Vitalicia.
La fama que había ganado el
Libertador venezolano era tanta que llegó a ser el tercer presidente del Perú
con el grado de dictador -asumió los tres poderes del Estado-. Ya a la cabeza
de todo creó la Constitución Vitalicia de 1826 sin haber existido consulta
previa del pueblo ni mucho menos del Congreso de la República, como había
prometido antes de crearla.
En esta Carta Magna tan
polémica se decretaba que el Presidente del Perú -es decir, Bolívar-, podía
gobernar hasta el último día de su vida y, de saberse enfermo, podía entregarle
la Banda Presidencial a quien él creyera oportuno. No había elecciones
democráticas para elegir a un nuevo mandatario.
Ese autoritarismo de Bolívar ha sido heredado por muchos de sus simpatizantes en la actualidad. Sin embargo, esta Constitución no duraría mucho tiempo -apenas 50 días-, pues en enero de 1827 se levantaría contra el dictador venezolano un movimiento cívico encabezado por Manuel Lorenzo de Vidaurre y Francisco Javier Mariátegui dejando sin vigencia todo lo decretado. La Constitución Liberal de 1828 reemplazaría la criticada Constitución bolivariana.
San Martín, en cambio, no
impuso nada a los peruanos. Por eso lo recordamos con mayor respeto y
agradecimiento a pesar de no haberles ganado la guerra a los españoles.
El
Perú es Nuestro
Créditos: La historia secreta del Perú
martes, 31 de agosto de 2021
Rosaura
ALBORADA
HERMOSA CANCIÓN TRADUCIDO AL ESPAÑOL.
Mi anhelada Rosaura - te fuiste lejos de mí - la tristeza me embarga,
flor de mi vida - ya no puedo vivir, ya no si no es contigo - luz de mi sol
vuelve a mis brazos....... vuelve pronto - QUE HERMOZA ROSAURA, PRECIOSA FLOR
DEL CAMPO, HICISTE QUE TE AME, AHORA TE VAS Y ME DEJAS...... Mi anhelada
Rosaura - te fuiste lejos de mi - la tristeza me embarga, flor de mi vida - ya
no puedo vivir, ya no si no es contigo - luz de mi sol vuelve a mis
brazos.......
Vuelve pronto - QUE HERMOZA ROSAURA, PRECIOSA FLOR DEL CAMPO, HICISTE
QUE TE AME, AHORA TE VAS Y ME DEJAS...... QUE HERMOZA ROSAURA, FLOR DE LUNA
TENUE, HICISTE QUE TE AME, AHORA TE VAS Y ME DEJAS...... QUE HERMOZA ROSAURA,
FLOR CODICIADA, HICISTE QUE TE AME, AHORA TE VAS Y ME DEJAS......
Es el sentimiento de nuestro quechua, idioma originario de
los Chankas hablado en muchos lugares de nuestro querido Perú. Arriba Ocobamba
- Apurímac - Perú...
Historia del grupo:
https://www.youtube.com/watch?v=Fa_VVZkEGsM
viernes, 30 de julio de 2021
Penitenciaría de Lima
martes, 29 de junio de 2021
Santa Rosa de Lima
viernes, 30 de abril de 2021
Albores del Cinematógrafo en Lima
Las primeras exhibiciones se
proyectaron en el famoso café del "Jardín Estrasburgo", localizado
frente a la Plaza de Armas, (bajos del actual Club de la Unión). Las salas de
teatro, fueron también escenario para las presentaciones. Largas filas se
formaban para asistir a las proyecciones.
A partir de 1908 se
levantaron las carpas especiales. Una de estas, fue la famosa "Carpa de
San Juan de Dios" ubicada en la Plazuela de la Micheo (Hoy Plaza San
Martín).
Es así, que el cine llegó a
Lima. Sin importar que fuera mudo. Lo importante era dar a conocer, lo que
todos querían ver: ¡Europa!
Al fin, los limeños pudieron
ver en movimiento, esos mundos de los que tanto se había hablado y con los que
tanto habían soñado. Pudieron conocer, la vida en las capitales europeas, los
edificios en París y Londres; la moda, las costumbres y los sueños de aquellos
a quienes consideraban modelos de refinamiento y modernidad.
El público asiduo al cine,
fue variado y heterogéneo, pero las más entusiastas fueron siempre las mujeres.
A ellas les fascinó la posibilidad de ver, besos legendarios, como los de
Rodolfo Valentino.
Desde 1897, el cine dictó clases de romanticismo en Lima. Muchos intentaban parecerse a Valentino y a los galanes que habían robado los corazones de las limeñas. Aquellos idolatrados actores, les enseñaron a vestir, a comportarse y naturalmente, a enamorar.
Lima, Paseos por la Ciudad y su Historia.
miércoles, 31 de marzo de 2021
El Zoológico de Barranco
Las instalaciones eran precarias, la mayoría confeccionada con frágiles troncos de los árboles, considerando el hacinamiento de la mayoría de los animales, podría haber sido un lugar peligroso, pero no recuerdo algún percance significativo, aunque eventualmente sucedían imprevistos delante del público visitante ocasionado generalmente por los monos.
En mi poema "Fotografías de Barranco" incluí un par de estrofas que evoca aquel singular parque:
Y es que un día de principios de la década de 1960, en las calles barrranquinas se escuchaba que debíamos permanecer en nuestras casas porque el tigre había huido de su jaula ante un descuido de los vigilantes.
Pero así como un día fue el tigre, otro día fueron los monos, y hasta el còndor, hasta que una mañana se vio partir al elefante hacia su nueva morada. Era el año 1970, en todos los animales fueron fue trasladados al Parque de Las Leyendas del distrito de San Miguel, tiempo en que la elefante debió caminar todo ese recorrido.
domingo, 28 de febrero de 2021
Atahuallpa, nombre verdadero...
Todos llaman Atahuallpa al último gobernante del imperio de los Incas, pero su verdadero nombre no era ése, Atahuallpa viene de atha: nudo y wallpa: gallina. Más o menos sería "gallina atada", pensémoslo, quién le pondría de nombre gallina al hijo del soberano de toda Sud América? Además, las gallinas fueron traídas por los españoles, no existían cuando "Atahuallpa" había nacido.
Este apodo le fue puesto al
inca por los españoles, al ver que se despedía llorando de su familia al saber
que había sido condenado a muerte. Para la posteridad, el cronista Sarmiento de
Gamboa, fue el primero en llamarlo "Atahuallpa" como si ése fuera su
nombre y no el apodo que le pusieron por haber sido vencido, de manera malintencionada
y hasta dolosa.
Con los años, todos llamamos
de ese modo a nuestro último soberano legítimo, nada se hizo por aclarar el
hecho, pero no es tarde, el nombre de nuestro inca era "Atabalipa",
cuyo significado es "hombre fuerte y valiente".
Todos los documentos de inicios de la conquista (1532 - 1560) hablan de Atabalipa, nunca lo llaman Atahuallpa
Fuente: Congreso Latinoamericano de Historia Indígena
lunes, 30 de noviembre de 2020
Dora Mayer y Pedro Zulen: La historia de una pasión
Aunque nació en
Hamburgo, Alemania, el 12 de marzo de 1868, y llegó al Perú a los cinco años de
edad, adoptó la cultura y nacionalidad peruana hasta identificarse plenamente
con los problemas y contradicciones de un país que llegó a comprender mejor que
otros. Y fue en el periodismo donde encontró el mejor vehículo para
denunciarlos.
Aunque colaboró con
diarios y revistas de la capital con artículos que abordaban una diversidad de
temas y con una profundidad que revelaban la excelente formación que había
recibido en su propio hogar, ya que nunca asistió a una escuela, fue con El
Comercio que estableció una relación de más de cuatro décadas que inició en
1900. En su biografía ha escrito que fue el decano el que le “resolvió su
situación económica”, cuando ésta ya no era muy buena, al aceptar el pago por
sus colaboraciones que anteriormente había rechazado por sus artículos, en una
época en que escribir en un periódico no era precisamente muy bien remunerado,
y si acaso ocurría esto.
En 1909, junto con
Pedro Zulen, un joven filósofo de San Marcos de ascendencia china y 22 años
menor que ella, y Joaquín Capelo, un renombrado catedrático, fundó la
Asociación Pro-Indígena que buscaba escuchar, atender y encontrar solución a
las denuncias y problemas de los indios. Según Mariátegui, fue ella el
verdadero motor de la Asociación y quien, a decir de Basadre, financiaba la
publicación de su órgano de difusión, ‘El Deber Pro-Indígena’, un boletín que
pese a la brevedad de sus páginas llegó a cumplir un papel relevante en la
causa indigenista. Fue en los avatares de este activismo social, en la agitada
actividad en defensa de los indios, en las continuas e innumerables noches
redactando informes, denuncias y manifiestos, donde empezó a incubarse la
desenfrenada admiración que Dora Mayer comenzó a profesar por Pedro Zulen y que
terminaría haciéndole perder de vista la frontera que separa la verdad de la
fantasía.
La mujer que se
atrevió a escribir que “los indígenas ya no mueren como carne de cañón bajo las
órdenes de los caudillos y los generalotes, sino como carne de máquinas
trituradoras al servicio de negociantes extranjeros”; la misma que expresaba su
ira cuando la prensa de Lima hacía mofa de las sublevaciones indígenas en el
Sur, escribiendo furibunda: “¡Burlarse de la pobreza y desgracia de los
indígenas en momentos en que más de cien individuos de esta raza yacen víctimas
de cruel e impune asesinato en Azángaro! ¡Burlarse de la mendicidad de esta raza
que es culpa de los que gobiernan, de los que piensan en el Perú! ¿Es
concebible semejante infamia?”, es la misma que, confundiendo la realidad con
el deseo, dirigió una carta declarándole su amor a Zulen: “Te quiero cuidar y
te quiero querer”, escribió. A pesar del aprecio y reconocimiento que le tenía,
Zulen la rechazó. Pero Dora insistió e insistió tanto que hizo de la vida
pública de Zulen, que ya empezaba a ser reconocida, un verdadero martirio. “Le
impuso no el amor, sino el ridículo”, ha escrito José B. Adolph. Se vio
obligado a deshacer la Asociación y evitar todo vínculo con ella. Fue entonces
cuando ocurrió lo imprevisto, la noche que cambiaría la vida de ambos. O tal
vez sólo la de ella.
El había logrado una
beca para seguir estudios de filosofía y psicología en Harvard y estaba por
embarcarse. Fue a despedirse de ella y a pedirle dinero prestado, como en otras
ocasiones había ocurrido. Era la noche del 25 de junio de 1920. Lo que sucedió
entonces fue desmentido hasta la saciedad por él y ventilado a los cuatro
vientos por ella. Reveló que aquella noche ella, una “virgen de 52 años”, se
había entregado a él. Que aquella había sido la noche de sus ‘desposorios
espirituales’ y así lo dejó partir. Cuando Zulen retornó al país, en 1923, ella
insistió en irse a vivir con él. Ante su negativa, se apareció en su casa y
exigió que la dejaran entrar. Fue necesario recurrir a la fuerza pública para
que abandonase la puerta de la casa familiar, mientras Zulen lanzaba la frase
que ella recogió en un folleto, “Zulen y yo”, y que se la reprochó siempre:
“Esa señora no es nada mío”.
Cuando Zulen empeoró
de la tuberculosis que lo llevaría a la tumba, ella pidió cuidarlo pero se lo
negaron. Ofreció dinero y también lo rechazaron. "El daño moral, que por
exceso de amor, le hiciera Dora Mayer, fue inmenso”, sentenció Basadre. Cuando
murió el 27 de enero de 1925, ella pidió despedirse de él y otra vez encontró
la negativa de la familia. Compadecida de ella, la madre de Zulen permitió que
se acercara al féretro. “La desesperación en el rostro de esta mujer fea y
vieja ante el cadáver de Zulen, continúa Basadre, hacían borrar cualquier
juicio de censura o de enfado para transformarlo en una honda piedad".
Ella le sobrevivió
todavía 34 años más y hasta el fin de sus días insistió en sus ‘desposorios
espirituales’. Su lápida, en el antiguo cementerio británico, en Bellavista,
consigna su nombre tal y como fue su primer y último deseo: Dora Mayer de
Zulen. El poeta Manuel Beltroy, entre condolido y burlón, se refería a esta desventurada
historia entre un chino-peruano y una alemana peruanizada como la “Historia de
una pasión peruana”. Cierto, ¿No?
DORA POR ELLA MISMA
La Periodista.- “Establecida definitivamente mi familia en el Perú desde el año 1873 todo el contacto espiritual con el mundo se fundamenta sobre El Comercio, que descolla por su información universal y su exhibición del intelectualismo patrio desde los días en que no hubo ningún diario de importancia a su lado… Los archivos de El Comercio son de un valor inapreciable para la historia nacional, que en otra parte difícilmente tendría tanta continuidad de apunte”.
Memorias (1993)
La Activista.- “Los que se llaman la nación peruana no adivinan cuánto sufre el indio campesino, y este indio no adivina que su sufrimiento individual importa la lenta sangría y la muerte a la nación a la que pertenece. El Perú se muere sin que nadie lo sienta, puesto que la idea de la nación radica sólo en el cerebro de la colectividad, mientras que el gran cuerpo de la población, en cuyas venas se manifiestan los síntomas de la agonía que se aproxima, no tiene cómo comunicarse con el cerebro”.
El estado de la causa, 1912
La Amante.- “Zulen no se ha esmerado en lo menor en dejar bien puesto mi nombre, teniendo motivos para respetarme. ¿Cayó en el absurdo propio de los hombres de despreciar a la mujer que lo ama, por la razón misma de amarlo? ¿Ha sido porque creía que me sabía cuidar sola? Pues, pienso cuidarme, entregando al mundo el problema que él me dejó irresuelto”.
Carta a Angélica Palma









