jueves, 14 de junio de 2018

Pedro Paulet



Fue el pionero de la astronáutica y de la era espacial.

Pedro Paulet, este científico desarrolló la idea que serviría de base para propulsar al hombre a la Luna y diseñó su propia nave aeroespacial, sin embargo, según un extenso reportaje sobre el científico, la BBC dio a conocer muchos aspectos poco conocidos de él. Entre los que resalta que los únicos que quisieron aprovechar sus descubrimientos sobre aeronáutica, inicialmente fueron los nazis, a pesar de que él se negó a ayudarlos. 

Asimismo, se destaca que sus fórmulas y experimentos sirvieron de punto de referencia para los principales diseñadores de la agencia espacial estadounidense NASA y, por ello, el peruano es considerado como el padre de la astronáutica y pionero de la era especial.  Pero, su historia comenzó muy lejos de los laboratorios modernos y las prestigiosas universidades europeas por las que pasó, pues fue en su Arequipa natal, con aquellas noches despejadas en las que pasaba horas mirando la Luna e imaginando un viaje fantástico hasta aquel satélite natural de la Tierra. Cabe señalar que la principal fuente de inspiración fue aquella premonitoria novela del escritor francés Julio Verne titulada “De la Tierra a la Luna” (1865). Ese vuelo de la imaginación que encontró en las páginas llevó a Pedro Paulet a creer que ese fantástico viaje era posible.

¿Quién era Pedro Paulet Mostajo?

Nació en el distrito de Tiabaya, Arequipa, el 2 de Julio de 1874 y sus padres eran Pedro Paulet y Antonina Mostajo y Quiroz. En el Perú el nombre de Pedro Paulet se relaciona más con una academia militar que con el inventor del primer cohete de combustible líquido.Tal vez sea porque, la principal escuela de cadetes de Lima lleva el nombre de Pedro Paulet.

Para Álvaro Mejía, investigador de su obra y documentalista “Su trabajo y logros no se enseñan en colegios, su historia está poco documentada y todavía su obra está dispersa en muchas bibliotecas del mundo”, señala, quien está preparando una película sobre la vida de Paulet titulada “El niño que soñaba con la Luna”. Añade que el arequipeño “sería mucho más reconocido en Perú y en el mundo si hubiera sido alemán o estadounidense”.

La obsesión al espacio de Pedro Paulet nació luego de que un sacerdote francés llamado Hipót Duhamel llevó a Arequipa varias cajas de libros, entre ellos las novelas de Julio Verne. “Duhamel fue uno de los maestros de Paulet y es quien le entregó el ejemplar de “De la Tierra a la Luna” que cambió su vida”, asegura Álvaro Mejía.

Otro detalle a destacar es que antes de terminar el colegio, el joven inventor ya fabricaba sus propios cohetes por su fascinación por los fuegos artificiales.Por su notable talento, poco tiempo después el gobierno peruano le dio una beca para estudiar Ingeniería y Arquitectura en la Universidad La Sorbona.

El “motor-cohete”.

Fue en París, en los últimos años del siglo XIX, que Paulet afinaría su “motor-cohete” alimentado por combustible líquido.

El descubrimiento iba en contra de la industria de aquel entonces que se esmeraba en mejorar sus cohetes impulsados por pólvora. Faltaban más de 70 años para que el hombre pisara la superficie lunar, pero en un aula de la Sorbona parisina un peruano había dado el primer gran paso.

El “motor-cohete” de Paulet rápidamente se convertiría en el “autobólido”, la nave aeroespacial diseñada por el peruano en 1902 que nunca llegó a materializarse. El inventor pasó décadas buscando financiamiento para su construcción mientras ejercía cargos diplomáticos en países de Europa y América Latina. Sostuvo fuertes polémicas con científicos europeos de la época durante las primeras décadas del siglo XX y, pocos años antes del ascenso de Adolf Hitler al poder, científicos alemanes intentaron imitar su “motor-cohete” de combustible líquido para misiles de guerra. Paulet nunca les entregó la fórmula, pero con los años, y ya con el nazismo en auge, los alemanes lograron su objetivo. En 1944, las ciudades de Amberes y Londres fueron bombardeadas por las tropas de Hitler con misiles A2 de combustible líquido. Un año después, Paulet fallecería en Buenos Aires, Argentina el 30  de Enero de 1945 a la edad de 71 años.

Sin embargo, la historia no termina ahí…

Quien logró convertir el “motor-cohete” de combustible líquido en un misil de guerra fue Wernher von Braun, un científico afiliado a la Schutzstaffel de Hitler, mejor conocida como la S.S. Von Braun no compartía el ideario nazi, pero fue puesto a trabajar para el régimen como muchos científicos alemanes de aquel entonces. En 1945, con Alemania a punto de perder la Segunda Guerra Mundial, se entregó a las fuerzas estadounidenses.

Wernher von Braun consideraba a Pedro Paulet como el pionero de la propulsión con combustible líquido que usan los cohetes espaciales. De a poco fue ganando espacio y reconocimiento en Estados Unidos hasta que llegó a la NASA, donde dirigió el programa espacial que en 1969 lograría el ansiado objetivo de llegar a la Luna. El cohete que permitió que Neil Armstrong y Edwin Aldrin pisaran la superficie lunar se impulsaba, al igual que los misiles A2 alemanes, por un motor de combustible líquido.

Von Braun, quien se quedó con buena parte del crédito por la hazaña humana, en uno de sus libros reconoció el aporte del peruano en el alunizaje. “Paulet debe ser considerado como el pionero del motor a propulsión con combustible líquido”, escribió el científico en su libro “Historia de la cohetería y los viajes espaciales”.

Von Braun tenía algo en común con el inventor peruano: ambos leyeron “De la Tierra a la Luna” cuando eran niños y comenzaron a creer que la fantasía era posible.

Tal vez Paulet no llegó a ver su sueño hecho realidad, pero estuvo mucho más cerca de lo que muchos creían en ese entonces. Dio el primer paso. Y eso no es poca cosa. Porque además de brillante, era un obstinado. Y como él solía decir: “los arequipeños no le tienen miedo al fuego ni a las explosiones”.

Pedro Paulet fue un sabio multidisciplinario: arquitecto, ingeniero, mecánico, químico, economista, geógrafo, escultor, diplomático, escritor, periodista, conferencista e inventor visionario que se relacionaba con todo conocimiento de la época y se adelantó a su época, por ello el mérito de ser actualmente considerado el inventor y pionero de las naves espaciales, un peruano que vale la pena reconocer, conocer su historia y el legado que contribuyó a la humanidad.

Tomado del Internet y de Wikipedia



martes, 12 de junio de 2018

Los incas fueron mejores

Los incas fueron mejores en cirugías de cráneo que los médicos de la Guerra Civil Americana

Fueron los más sofisticados a la hora de practicar la trepanación, con un éxito de hasta el 80 % en las operaciones realizadas. La trepanación, una cirugía que consiste en agujerear el cráneo por razones médicas, sin anestesia moderna y antibióticos, se practicó durante miles de años en diversas civilizaciones del mundo, pero no todos los pacientes sobrevivían a esa operación.

Los incas, de América del Sur, fueron los más sofisticados a la hora de practicar la trepanación, con un éxito de hasta el 80 %, en comparación con el 50 % de operaciones exitosas registrado durante la Guerra Civil Americana, unos 400 años después, reveló un estudio de David Kushner, neurólogo de la Universidad de Miami (Florida) y John Verano, un bioarqueólogo de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans (Louisiana), publicado recientemente por la revista Science.

Kushner y Verano estudiaron 59 cráneos de la costa sur de Perú fechados entre los años 400 y 200 antes de Cristo, 421 de las tierras altas centrales del Perú que datan del 1000 hasta el 1400 de la era actual y 160 que fueron conseguidos alrededor de Cusco, que datan de su época como capital del Imperio inca, entre 1400 y 1500.

La trepanación comúnmente se realizaba después de una lesión traumática, para las fracturas del cráneo y aliviar la presión sobre el cerebro. Pero consideran, luego del estudio, que es posible que los incas también practicaran esta cirugía para tratar dolores de cabeza crónicos o enfermedades mentales.

“Los resultados fueron sorprendentes”, dice Kushner, citado por Science. Precisó que solo el 40 % del primer grupo sobrevivió a las operaciones, 53 % lo hicieron en el segundo y entre 75 y 83 % durante el período Inca.

Métodos refinados en 1.000 años

Estos resultaron evidenciaron “más de 1.000 años de refinación de sus métodos”, menciona Corey Ragsdale, un bioarqueólogo de la Universidad del Sur de Illinois. En el estudio, notaron también que la técnica mejoró, dando como resultado orificios más pequeños y menos corte o perforación.

Al comparar con los resultados de las operaciones de los médicos de la Guerra Civil Americana (1861–1865), revelaron que en esa época entre el 46 % y el 56 % de los pacientes sometidos a cirugía craneal murieron, en comparación con el 17%-25 % de los pacientes de la era inca.

Tomado del Internet




miércoles, 30 de mayo de 2018

¿Lima o Limac?


Inauguración de la Pileta de la Plaza de Armas de Lima. 1572. En Limateca.org…

Es increíble que el nombre de la Capital de nuestra nación siga siendo aún incógnita y fruto de debates entre académicos…sin llegar a una conclusión…Bueno, como limeño creo tener derecho a postular de entre todas las teorías la que pienso es la más razonable, si me lo permiten ya que ustedes queridos lectores tienen toda la libertad de mandar al diablo mi propuesta…

El historiador jesuita Bernabé Cobo de otro lado creía que el nombre de nuestra ciudad nació de un problema de los indios costeños para pronunciar Rímac y pronunciaban Limac…

Existen documentos de cronistas españoles a pocos años de llegados en 1535, que mencionaban “…en el puerto y pueblo de Lyma” o “asiento del cacique de Lima…”.

El estudioso Pedro Villar Córdova en su obra "Arqueología de Lima" sostiene que LIMA es de origen aimara y denomina una flor amarilla "LIMAC - LIMAC" o "LIMAC - HUAYTA", que servía para acelerar el habla en los niños, pasándoles el tallo de la planta por la lengua. De ahí el sustantivo "Rímac"… Sin embargo, el historiador Guillermo Lohmann Villena sostiene que Lima no es aymara ni quechua ni deriva del río Rímac. Según él, es un vocablo del idioma local preinca: Ishma…

Tras el ocaso del imperio Huari en el 900 DC surgió en los valles de Lurín y el Rímac, el señorío yunga de Ichma o Ichimay. Al norte del señorío Ichma se extendía el señorío de Collique, que dominaba el valle del Chillón y la zona de Carabayllo y llegaba hasta Quivi (Quives actual), los cuales se habrían aliado contra un enemigo común: los Yauyos y Chacllas provenientes de la Sierra. En 1470 d.C. los Incas, irrumpieron y se adueñaron de la fiesta, pero respetaron el santuario de Pachacamac, el cual fue incluso también venerado por los Incas…convirtiéndose aquel templo en una especie de Vaticano peruano… La población del Señorío de Ichma habría alcanzado sólo en el valle bajo del Rímac más de 150,000 personas, pues según las crónicas, los Incas tuvieron que organizar la región en 3 hunos; cada huno abarcaba a 10 mil familias, según la meticulosa organización decimal del Imperio… Diego de Castro y Ortega Morejón, en 1558 escribieron sobre el “valle de Izma”, donde se emplazaba la huaca de Pachacamac. Cristóbal de Albornoz, corrigió después como Ychma, en 1582 el nombre de dicho valle…

Dos eran las naciones que habitaban en lo que hoy es la provincia de Lima

A. El señorío de COLLIC O COLLIQUE, que ocupaba ambas márgenes del río Chillón, por el lado norte se erguía Carguayllu (Carabaillo) y la caleta de Ancón. Rumbo al sur, los predios de Collic acababan donde principiaban los del señorío de Ishmay.

B. A partir de la orilla derecha del río Rímac (Limac), hasta el Pachacamac, incluyendo Lurín, habitaba otra nación con el nombre de ISHMAY…

Aquí viene la teoría que creo más cercana a la verdad histórica

Fue el cronista indígena Juan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui Salcamayhua, autor de una “Relación de las antigüedades deste Reyno del Piru” en 1613, quien bautiza a los yungas de Ishmay como “LIMAC-YUNGAS”, pronunciación costeña de entonces al término quechua RÍMAC, ya que LIMAC es como pronunciaban a su manera los yungas, el nombre Rímac…

Los Limac-Yungas dominaron gran parte de las faldas de la cordillera occidental que miraban al mar; por el norte abarcaba su señorío hasta Collique, y por entero los valles de los ríos Rímac y Lurín. Por el Este colindaba con Huarochirí-Yauyos.

De ancho, el territorio de los Límac-yungas, de norte a sur, tuvo un promedio de 42 km. La creencia que el nombre “lima” provino del río Rímac es más falso que moneda de 6 soles. Rímac se afirma hasta ahora significa “el río hablador”, por el ruido de su torrente en época de lluvias y huaicos en la sierra (mayormente enero y febrero)… Pero los antiguos limeños no le nombraban Rímac por lo “ruidoso”, sino por la imagen de un dios llamado así porque creían que oía y hablaba cuando le preguntaba algo su sacerdote. El dios “Rímac” era un bulto de piedra tenido como oráculo, al que adoraban los habitantes del valle, “por escuchar y contestar en voz alta”, cosa que no hacía Pachacamac, que era medio tartamudo. En honor al dios Rímac, bautizaron lima o Rímac a su valle…su huaca se ubicada en Limatambo o Rímactampu (“casa del dios que habla”)…

Por lo tanto, el río “no habla”, y si el valle es denominado Rímac no es por el río, que permanece semiseco casi todo el año, es decir, mudo…sino por el dios de los Límac-Yungas: Rímac o Límac…

Lima tiene, por ende, nombre de diosa y apellido de reyes…qué más se puede pedir…

Fuente: “La etnia Ishma (Ychsma, Ichma, Ichmay)”. Valdemar Espinoza, 2014.



domingo, 27 de mayo de 2018

El crimen del Hotel Comercio



Cuerpo seccionado de Marcelino Domínguez y equipo de investigadores y médicos que estuvieron en el caso.

Como cada día las instalaciones de la Estación de Desamparados se encontraba lleno de pasajeros que iban y venían. Entre las personas que salían de este edificio había dos españoles que al traspasar la portada de la estación fijaron sus ojos en el hotel que se encontraba al frente, arriba del Gran Saloon dirigido por un italiano de apellido Cordano. Este era el Hotel Comercio y el año era 1930. 

Eran Jenaro Ortiz y Marcelino Domínguez, hombres de buena presencia y que se aprovechaban de esto para estafar a damas solitarias. Venían de dar su último golpe, su víctima: una señora boliviana quien le había confiado a uno de ellos el secreto lugar donde guardaba sus más preciadas joyas. Los dos cómplices habían vaciado la caja fuerte de la dama y huido hacia nuestra ciudad. Ya instalados en el cuarto tuvieron un altercado por el porcentaje que le tocaría a cada uno por el robo. De las palabras alzadas de tono se fueron a los golpes.      

Domínguez sacaría un cuchillo (según versión de Ortiz) y con este atacaría a su compañero quien aduciendo defensa cogió un martillo que se encontraba a su alcance y con este asesto tres certeros golpes en la cabeza del infortunado Domínguez quien cayó herido de muerte. Jenaro Ortiz saldría del hotel y caminaría sin rumbo por algunas calles limeñas. Cuando cayó la noche regreso al cuarto de Hotel y encontró a su compañero muerto en medio de un charco de sangre.           

Como poseído por un impulso diabólico concibió la macabra idea de desaparecer el cuerpo y no tuvo otra idea que descuartizarlo en 6 partes empezando por los miembros inferiores. Una vez culminada esta macabra cirugía, guardo los restos en dos maletas. Limpio la sangre con toallas y ropa de Domínguez que también oculto en las maletas. A la mañana siguiente abandonaría la habitación número 81 del Hotel Comercio y se iría a la calle Concha (cuadra 3 de Jr. Ica), donde el día anterior había visto el letrero de alquiler de una habitación.     

Llegado al lugar con la carga macabra en las maletas, se entrevistó con la dueña, una dama mayor que le cobro 40 soles por el alquiler de la habitación con la letra C ubicado en el segundo piso de una gran casona frente al Teatro Municipal. Pago por adelantado, dejo las maletas y diciendo que saldría a comer algo se fue. No regreso más.  

Dos días después el hedor que salía de la habitación era insoportable y la señora preocupada e imaginándose lo peor acudió a la Primera Comisaria de Monserrat para solicitar la presencia de dos policías a fin de abrir la habitación. Al hacerse presentes estos oficiales se abrió la puerta encontrándose que el olor insoportable venia de las dos maletas. Las abrieron y encontraron el cadáver seccionado de Marcelino Domínguez.          

Rápidamente tomo a su cargo el caso un inspector de investigaciones y tras hacer las indagaciones de rigor descubrió la identidad del asesino y el lugar donde se había cometido el crimen: el hotel Comercio. Se supo que Jenaro Ortiz ya había huido del país. Mientras le prensa limeña daba cuenta detalle a detalles este sensacional suceso, la población estaba conmocionada. Clemente Palma (hijo del gran Ricardo Palma) que era director de La Crónica dijo “Por fin tenemos en Lima un crimen que es moneda corriente en Paris y Londres”.

Se encontró y capturo a Ortiz en Panamá a punto de abordar un barco rumbo a España. Al manifestar este su deseo de venir voluntariamente a Lima a afrontar el juicio no fue necesario hacer los tediosos y largos trámites de extradición. A su llegada al Callao, una gran multitud lo esperaba, todos querían conocer al asesino del Hotel Comercio. La prensa había contribuido a crear en torno a él una figura parecida a un antihéroe, muy macabro por cierto.  

Cada diligencia donde participaba Ortiz (un español de 1.80 de estatura, muy bien parecido y con expresivos ojos azules) era acompañado de una gran cantidad de personas, la mayoría de sexo femenino. La reconstrucción de los hechos realizada en el Hotel casi fue postergada debido a la cantidad de personas que se apostaron en toda la calle Pescadería (primera cuadra de Jr. Caraba ya) y que impedían el libre tránsito del vehículo que conducía al asesino.         

Ortiz ocupaba una celda especial al lado de la oficina del alcaide en la Penitenciaria de Lima (donde hoy se encuentra el Hotel Sheraton y el Real Plaza-Centro Cívico), debido a amenazas que había recibido de otros presos en el lugar. De esta forma fue protagonista de un curioso escape donde por la ventana de la oficina gano la calle con la ayuda de una amiga enamorada. Un jardinero fue detenido y el alcaide fue puesto en observación. Sin embargo, fue recapturado pocos días después. Luego de este incidente se realizo su sentencia: 35 años de prisión.      

Jenaro Ortiz se dedico durante su encierro a hacer zapatos de cuero y tuvo entre sus principales clientes nada menos que al Presidente Manuel Prado Ugarteche, que en la década del 50 lo indulto. Algún periodista acucioso se entero del indulto del ya célebre prisionero y se inicio una campaña mediática en contra del derecho que había sido otorgado al español, para muchos injusto.  

Doris Gibson, joven periodista que escribía en la revista Caretas publico un articulo donde a propósito de todo este escándalo mediático en contra del ya maduro Ortiz, defendía el derecho que tienen las personas de recuperarse para la sociedad en la prisión y poder rehacer su vida recibiendo una segunda oportunidad luego de haber pagado sus culpas. Calo esta opinión y articulo de la guapa Doris en la opinión pública y el tema se enfrió. La historia termina con Jenaro Ortiz visitando a la periodista en su oficina de la revista en el portal de Botoneros de la Plaza de Armas para agradecerle por la publicación.

Tras unas breves palabras él decide irse, la periodista lo acompaña hasta la puerta y desde ahí ve la alta figura del hombre, del español, del asesino del Hotel Comercio, de Jenaro Ortiz perdiéndose entre la cantidad de personas que recorren a diario el Jirón de la Unión. Nunca más se volvió a saber de él.  

(Texto: DP –  Fuente: ACIDEL)

lunes, 7 de agosto de 2017

Alborada



Ananau, ananau
nispaniwashkanky
ñuqallapiñam chay ña wiky.
Ananau, ananau
nispaniwashkanky
wiñaypaqchum ñuqa qawasqaiky
May runallam kakuchkanky
kaycunallapy waqanaypaq.
Wañuptyqa ñakawanky
manam munanichu chay pasayta. 



Traducción



¡Ay! qué dolor, como duele
me estás diciendo.
Sólo sobre mí están tus ojos que son mis ojos.
¡Ay! que dolor, duele mucho me estás diciendo.
Crees que es para creer que yo te estoy viendo.
Que hombre creerás que soy que en estos lugares estoy llorando.
Si muero me extrañarás pero tu no quieres que eso pase.



Alborada es una agrupación sudamericana creada hace más de treinta años en Alemania, sus integrantes son peruanos, argentinos y ecuatorianos, acompañados por selectos músicos invitados y coros que conforman en el escenario aproximadamente 30 personas, cuya propuesta musical comprende la revalorización de más de 50 instrumentos autóctonos con ayuda de tecnología de punta, por ello el sonido y la masterización es impecable (fusión). El traje de los músicos protagonistas está inspirado en elementos de la ancestral cultura Chanca y los trajes de los danzantes de tijeras (danzaq peruanos), los motivos de sus trajes han sido retocados completamente en tocapus andinos. La lengua utilizada es íntegramente quechua chanca (runasimi del sur peruano).

Las canciones son originales y en su mayoría compuestas por su líder el cantante peruano Sixto Aybar (Sixtucha). Como dato curioso resulta que numerosas canciones y temas origjnales del grupo vienen siendo interpretados por agrupaciones nuevas que surgen en el mundo, en muchos casos estas nuevas agrupaciones utilizan vestimentas de pueblos nativos de las praderas norteamericanas, algo que nada tiene que ver finalmente con la propuesta de la agrupación originaria Alborada.   

sábado, 29 de julio de 2017

Hermasie Paget (1828-1890)

María Eugenia Paget, nació en Sombacour, Francia, el 2 de agosto de 1828, siendo la menor de doce hermanos, dos de los cuales fueron sacerdotes y una hermana Cyrilla, religiosa, quién formó parte del grupo misionero de los SS.CC que pereció en el barco “Marie – Joseph”.  

María Eugenia fue alumna del Colegio que las Hermanas atendían en La Verpilliére, y entró al noviciado, profesando el 24 de octubre de 1848 con el nombre de Hermasie, y ya, en 1849, se embarcó para América del Sur con cuatro Hermanas, de quienes era responsable, a pesar de sus escasos 20 años.

Llegaron al Callao el 15 de febrero de 1850. Fue nombrada Maestra de Pensionado, y al dejar el Perú la Madre Cléonisse, quedó como Superiora de Belén hasta el día de su muerte, el 2 de noviembre de 1890.

Aportes de Hermasie Paget

Fue una excelente educadora, lo que reconoció el gobierno peruano al otorgarle una tarjeta de oro como la mejor maestra de la República.

Su gran amor a los corazones de Jesús y de María la hizo una propagandista de su culto y fue una gran colaboradora del P. Donato Loirs SS.CC. en la fundación de la Asociación de los SS.CC. fue nombrada Visitadora y abrió las casa de Ica, Arequipa y La Paz (Bolivia).


Pero tal vez, el hecho más destacado desde el punto de vista histórico radica, en el apoyo que brindó a la población limeña, en el momento de la Guerra del Pacifico, haciendo del convento un Refugio para muchas personas. Pero, además intervino, intercediendo ante el Almirante francés Abel Bergasse du Petit Thouars, que se encontraba con la flota francesa, en el Callao, para la salvación de la ciudad de Lima. Amenazada de incendio y saqueo, de parte del ejército chileno, que ya lo había realizado en la ciudad de Chorrillos, días antes de ingresar a Lima.

Por supuesto que este pedido, realizado por Hermasie Paget, tuvo los resultados esperados; pues gracias a ello, el ejército chileno se vio impedido de realizar lo que fuere, en nuestra ciudad capital.

Fuente: www.ssccbelen.edu.pe 

Abel Bergasse du Petit Thouars
(1832-1890)









jueves, 29 de junio de 2017

Monasterio de Santa Catalina de Siena


El Monasterio de Santa Catalina de Siena, o Convento de Santa Catalina, es un complejo turístico religioso ubicado en el centro histórico de Arequipa, departamento de Arequipa, Perú.

Ubicación

La ciudadela se ubicó al sur del Perú en la ciudad de Arequipa fundada el 10 de setiembre de 1579 y ubicada en una zona que destaca por su belleza natural, clima acogedor y que dispone de un gran material con el cual se construye y se sigue haciendo la arquitectura de esta ciudad, el Sillar. En el monasterio existen dos tipos, el sillar blanco que proviene del Volcán Chachani y el rosado del Misti, este último emblema de la ciudad. La ciudadela ocupa un terreno de 20.000 metros cuadrados y está absolutamente aislada de la ciudad a pesar de que se ubica en el corazón de ésta. Un gran y sólido muro de 4 metros de altura aislaba la vida de las mujeres que habitaban el monasterio.

Reseña histórica

El virrey Francisco Toledo otorga la licencia necesaria para la fundación del tan deseado monasterio que solicitaba la ciudadanía. Doña María de Guzmán, viuda de Diego Hernández de Mendoza, decide recluirse en el monasterio en construcción cediendo para ello todos sus bienes. El 10 de septiembre de 1579 se realiza la memoria de la fundación del monasterio firmada por el Cabildo, regimiento de la ciudad y el obispado del Cusco, nombrando a María de Guzmán como la “Primera pobladora y priora de dicho Monasterio”. El 2 de octubre de 1580 se realiza una misa mayor en la ciudad para que desde ese día comenzaran los hábitos. Las mujeres que ingresaron como monjas al monasterio fueron criollas, mestizas y hasta hijas de familias nobles. La historia cuenta del ingreso de las denominadas “monjas pobres” que sin tener hábitos, ni abrazar la vida religiosa, ingresaban a ejercitar sus virtudes y ser emperatrices de muchas otras. Se sabe que a mediados del siglo XVIII, la ciudadela contaba con más de 300 mujeres de hábito y doncellas de servicio.

Arquitectura

El encanto de esta ciudadela reside en la solidez y plasticidad de sus volúmenes, y la belleza que maestros y alarifes lograron en la arquitectura de esos recintos mediante soluciones arizantes como los arbotantes o la construcción de recias arquerías asentadas sobre pilares.

En los interiores, las cúpulas y las cubiertas de bóveda amplían considerablemente el espacio y aumentan la sensación de fortaleza de los edificios. Se percibe así mismo, sobre todo en la zona de las callejas, la intervención de albañiles que, carentes de un diseño propiamente arquitectónico, fueron levantando muros, tejados, celdas, patios y portadas de sencillo planteamiento.

El actual edificio atesora espléndidas piezas de arte, como un altar barroco de madera tallada y dorada, de un cuerpo y tres calles, que exorna la capilla, y varias pinturas de la escuela cusqueña.

Debido a los constantes terremotos que se vio afecto el monasterio, las familias de las religiosas optaron por construir celdas únicas y privadas para cada uno de ellas. Lo que provocó que hubiera sectores ordenados y a falta de un plan otros con un notorio desorden. Durante casi dos siglos en la época virreinal, los claustros y celdas del monasterio han sufrido diversas modificaciones, agregados y nuevas construcciones que hacen que Santa Catalina se haya convertido en un mostrador escala humana de la arquitectura colonial arequipeña.

Portada del Monasterio

La portada de ingreso está adornada con un relieve de Santa Catalina de Siena, bajo cuyo patrocinio se fundó el convento. Está labrado en el sólido muro de sillar que bordea toda la manzana. La sobria sencillez de formas y color de esta portada, contrasta con el alegre colorido que el visitante encontrará en los ambientes interiores.

Torre del Campanario

La distinguida torre que luce el Monasterio de Santa Catalina fue construida en 1748 siendo Presidenta del Consejo, la supriora Sor Catalina de San José Barreda y Obispo Juan Bravo de Rivero. Su campanario tiene cuatro campanas dispuestas con frente a las calles que rodean el monasterio: Con frente a la calle Santa Catalina (al este) una antigua campana sin ninguna inscripción. Con frente a la calle Ugarte (al sur) está la campana más antigua con la inscripción “Santa Catalina Ora Pronobis ,1749”. Con frente a la calle Bolívar (al oeste) existe la campana con la inscripción “R.M. María de Villegas, 1787”

Iglesia

Bella y antigua iglesia de larga nave y de cúpula de media naranja, que tiene una construcción de planta básica de 1660 aproximadamente. Debido a diversos terremotos que sacudieron la ciudad de Arequipa desde la época de la colonia, ha sido reconstruida varias veces respetando su original diseño. Su altar principal es de plata repujada que representa un trabajo muy esmerado, con bellos y delicados motivos religiosos, de los antiguos artesanos a los que se les encomendó la obra. En la misma encontramos interesantes habitáculos para los confesores de las religiosas que se encontraban en clausura. Asimismo, se aprecia un bello altar dedicado a la Beata Sor Ana de los Ángeles Monteagudo. Existe una gran reja de metal entre la iglesia y el coro bajo, que es donde se ubicaban y lo siguen haciendo las religiosas para la celebración de la sagrada misa, para separar la clausura del mundo exterior. En la parte superior se encuentra el coro alto donde hay un grande y antiguo órgano europeo de muy bella manufactura.

El Convento de Santa Catalina, se envolvió en un velo de misterio y silencio hasta 1970 en que una parte grande del convento abrió sus puertas para el público. Las religiosas permitieron que una empresa privada lo administrara. Todavía viven monjas en el área norte del complejo.

En gran parte fue restaurado para poder lograr un mejor atractivo del público, conservando su planta y características originales. Las pequeñas calles y claustros están llenas de flores coloridas y las paredes son pintadas en tintes frescos. Los callejones estrechos llevan a las diversas partes del convento que atraviesan por sitios pintorescos y sitios de estar y dormir con los muebles originales.

Convento de Santa Catalina.

Al interior se puede apreciar el claustro de la beata Sor Ana de los Ángeles Monteagudo la cual fue beatificada en la visita de Juan Pablo II en 1985 debido a su ejemplar vida conventual y a la atribución de algunos milagros. Uno de ellos aprobado por la Iglesia, fue una curación de un cáncer uterino verificado en el primer tercio del siglo pasado. La favorecida, doña María Vera de Jarrín, vivió más treinta años después del prodigio.


Fuente: Wikipedia

lunes, 29 de mayo de 2017

Juan Bautista Topete y Carballo


Hace algunos años apareció en la revista Caretas (3 de octubre de 1996) esta fotografía, lo que motivó que el Contralmirante Ramón Arróspide Mejía (en ese entonces Presidente del Instituto de Estudios Histórico Marítimos) enviara una carta corrigiendo aquel error, la cual fue publicada en la sección "Nos escriben y contestamos" :

Lima, 24 de octubre de 1996

Señor Director:

Con referencia al artículo `Gloria y Leyenda' de CARETAS 1434 del 3 de octubre -referido a Grau y al 8 de octubre- confirmamos que el retrato que allí se reproduce no corresponde a don Miguel Grau.

El Instituto de Estudios Histórico- Marítimos se siente llamado a aclarar las dudas del caso. Si esta carta llega quizá con cierto retraso es porque hemos preferido hacerlo después de realizar una minuciosa investigación a fin de determinar el origen de este error, así como proporcionar la información histórica sobre los personajes involucrados.

Como CARETAS manifiesta, la foto ha sido tomada del libro chileno `Historia ilustrada de la Guerra del Pacífico', edición patrocinada por el general Augusto Pinochet. Hemos encontrado que en diversas publicaciones chilenas, como `El Poder Naval de Chile', (Valparaíso, Revista de Marina, 1985), y el `Monitor Huáscar' editado por Lamas y Cía. (Concepción, 1989), en forma recurrente reproducen la misma foto equivocada.

El personaje que aparece como Grau es en realidad don Juan Bautista Topete y Carballo (1821-1885), comandante de la fragata española Blanca de la Escuadra del Pacífico, con la que participó en el combate de Abtao y combate del Dos de Mayo de 1866. Los retratos del personaje -incluyendo la foto que publica CARETAS- los encontramos en por lo menos tres libros españoles como `Historia de la guerra de España en el Pacífico' (Pedro Novo y Colson, 1882). Igualmente en libros peruanos como `La Historia de la Marina de Guerra del Perú' de Manuel I. Vegas.

En el retrato que publica CARETAS se aprecia un innegable parecido con nuestro héroe, especialmente si nos referimos a una fotografía poco conocida del Almirante Grau en Río de Janeiro....

Pero el uniforme, galones y posición de los botones en la manga son diferentes y, obviamente, los de Topete no corresponden al uniforme peruano.

Ramón Arróspide Mejía
Contralmirante (r)

Presidente Instituto de Estudios Histórico-Marítimos

Compilado

sábado, 1 de abril de 2017

Andrés Avelino Aramburú Sarrio


Nacimiento              10 de noviembre de 1845. Lima – Perú.
Fallecimiento           22 de mayo de 1916. Lima – Perú.
Ocupación               Periodista
Cónyuge                  Agripina Salinas y Cossío
Hijos                         Andrés Avelino Aramburú Salinas y José Félix Aramburú Salinas
Padres                     José Félix Aramburú y Vega-Bazán y Petronila Sarrio y Pozo

Andrés Avelino Aramburú Sarrio (Lima, Perú, 10 de noviembre de 1845 – 22 de mayo de 1916) fue un periodista y político peruano.

Fundador y director del diario La Opinión Nacional, que se editó en Lima de 1873 a 1914, siendo el más importante diario del Perú a principios del siglo XX, junto con El Comercio y La Prensa. Ferviente patriota y político leal, Aramburú tuvo una personalidad vigorosa. Fijó una marcada orientación de estilo norteamericano en la conducción de su diario, destacando como una gran figura del periodismo sudamericano. Fue padre de Andrés Avelino Aramburú Salinas, que siguió sus pasos en la profesión periodística, y de José Félix Aramburú Salinas, que fue diplomático y político.

Sus padres fueron José Félix Aramburú y Vega-Bazán, oficial mayor de Hacienda, trujillano, y de Petronila Sarrio y Pozo, limeña. Estudió inicialmente en el Instituto Preparatorio y pasó luego al Convictorio de San Carlos, donde fue alumno destacado, y finalmente cursó leyes en la Universidad de San Marcos, donde se graduó de bachiller, licenciado y doctor en Jurisprudencia, con tesis sobre «Origen del castigo», «Fin de la pena de muerte» y «Pena de muerte», respectivamente (1868). Se casó con Agripina Salinas y Cossío, hija del alcalde de Lima y acaudalado hacendado Antonio Salinas y Castañeda.

A pesar de la oposición de su madre, se inclinó por el periodismo, comenzando con eventuales colaboraciones para El Comercio de Lima (1863) y editando luego con sus compañeros de aula una hoja de vida efímera, La Voz del Patriotismo (1865), a raíz del entusiasmo patriótico suscitado por la agresión de la Escuadra Española del Pacífico.
Seguidamente se desempeñó como redactor de El Nacional (1865), periódico fundado por un destacado grupo de escritores liberales, entre los que se contaban Manuel María del Valle y Juan Francisco Pazos. A través de sus páginas participó entusiastamente en la campaña cívica a favor de la elección presidencial de Manuel Pardo y Lavalle (1871 - 1872) y fue apresado en tres oportunidades.

El 1º de diciembre de 1873, ya bajo el gobierno civilista de Pardo, fundó el diario La Opinión Nacional, junto con Reynaldo Chacaltana y Manuel María Rivas, aunque luego estos se separaron de la empresa. Por más de cuatro décadas se mantuvo al frente de dicho diario, que se convirtió en uno de los más importantes del Perú y de Sudamérica. Desde sus páginas se enfrentó a la oposición anticivilista representada por los diarios La Patria y La Sociedad. Pero también peleó a favor del gobierno con las armas, como voluntario de la Guardia Nacional contra la rebelión de Nicolás de Piérola, hasta la derrota de este caudillo en la batalla de Los Ángeles.

En 1879 se declaró opositor de una eventual guerra con Chile, pero cuando ésta fue declarada, hizo la defensa de la causa peruana con gran elocuencia y entró en polémica ardorosa pero alturada con la prensa del país adversario. Incorporado como soldado raso en la reserva del Ejército Peruano durante la defensa de Lima, peleó en la batalla de Miraflores (15 de enero de 1881). Enseguida pasó a ser secretario del presidente Francisco García Calderón, durante el denominado Gobierno de La Magdalena, en los aciagos días de la ocupación chilena. Respaldó luego la autoridad del contralmirante Lizardo Montero por haber logrado realizar la unidad política del país.

Hecho prisionero y desterrado a Chile (20 de octubre de 1882), permaneció confinado en Chillán. De regreso en el Perú (10 de marzo de 1883), apoyó el pronunciamiento del general Miguel Iglesias. Fue elegido diputado por Chancay, ante la Asamblea Constituyente que aprobó el Tratado de Ancón (1884-1885). Junto con monseñor Manuel Tovar, representó al gobierno de Iglesias para lograr un entendimiento con el general Andrés A. Cáceres, pero una vez que este caudillo se convirtió en gobernante, le brindó su apoyo desde La Opinión Nacional.

Elegido diputado por Lima (1894), mantuvo obstinada oposición contra la revolución que Piérola acaudilló para derrocar a Cáceres, recordando los despilfarros que dicho caudillo civil promovió cuando fue ministro de Hacienda auspiciando el Contrato Dreyfus en la década de 1860, y la desorganización militar que hizo cuando fue dictador durante la guerra con Chile. Su casa fue asaltada por una turba pierolista después de los combates en las calles de Lima, el 17 y el 18 de marzo de 1895. Aún después de iniciado el gobierno de Piérola continuó haciendo oposición a este caudillo. No obstante, Piérola, al terminar su gobierno, reconoció hidalgamente los servicios que el periodista había prestado a la nación.
Consagrado exclusivamente a su labor periodística, Aramburú continuó pulsando la vida política del país no solo a través de sus vibrantes editoriales en La Opinión Nacional sino en una columna de la misma, festiva y mordaz a la vez, que llamó «Mentiras y candideces», que fue muy celebrada por los limeños. Atildado tanto en el vestir como en su expresión, cortés y benevolente, supo llegar directamente a la mente y al corazón de sus lectores. En las calles de Lima los vendedores de diarios pregonaban así su periódico: «La Opinión Nacional con editorial del doctor Aramburú». Patriota ferviente, acuñó en su diario el siguiente apotegma: «Nadie tiene razón contra el Perú». Otra faceta interesante y ejemplar de su personalidad fue su afecto hacia los obreros, en especial los obreros gráficos.

Ya anciano, dejó la dirección del diario y se retiró en 1914. Tuvo la suerte de celebrar sus bodas de oro como periodista.

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